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Para nadie es un secreto que la tecnología ha facilitado la vida de la humanidad, muestra de ello es la forma como logramos interactuar, trabajar y estudiar este año, a pesar de una pandemia mundial. El 2020 fue un año disruptivo en materia de digitalización y virtualidad, las personas empezaron a preferir aquellos productos y servicios a los que pudieran acceder sin presencialidad y las empresas empezaron a buscar digitalizar sus procesos para adaptarse a la “nueva normalidad”.

El sector inmobiliario, por ejemplo, ha empezado a transformarse, pasando de la forma tradicional en la que se hacen los procesos de venta y arrendamiento, a una manera más ágil a través de la tecnología. “Arrendar y administrar propiedades de la manera tradicional puede ser un proceso tedioso, complejo y costoso, además, implica tiempo en papeleos y desplazamientos; sin embargo, hoy ya se puede realizar el proceso de alquiler de manera digital por medio de contratos digitales, la compra de pólizas y la gestión del inventario de la propiedad de manera virtual; además, los usuarios podrán realizar pagos automáticos y en línea, así como programar mantenimientos y arreglos del inmueble en cualquier momento y desde cualquier lugar”, explica Oscar Arango, fundador de la plataforma YAMPI.

Según una encuesta realizada por YAMPI, en la que se entrevistaron 182 propietarios y 156 inquilinos, alquilar no es un proceso satisfactorio, especialmente en la fase de contrato y de administración, debido a la gran cantidad de papeleo, procesos manuales y múltiples intermediarios, en las diferentes etapas del proceso. Además, los costos en el proceso del arriendo alcanzan su punto máximo en la fase de firma de contratos y seguros, donde es evidente la falta de soporte digital, el cual se enfoca principalmente en la colocación de los inmuebles, es decir, en la búsqueda del inquilino, pero no en la administración de los alquileres, donde los propietarios buscan más apoyo.

Además de lo anterior, para los usuarios es cada vez más importante ahorrar tiempo en trámites por eso también están buscando empresas que hayan migrado a la digitalización de sus procesos. Según datos de Corporación Inmobiliaria, el tiempo de respuesta de una agencia inmobiliaria tradicional para realizar algún arreglo o mantenimiento del inmueble es alrededor de 48 horas, mientras que por medio de una agencia virtual el tiempo de respuesta promedio es de 24 horas. Lo mismo ocurre con el tiempo que se invierte al arrendar un inmueble, mientras que por medio de una agencia inmobiliaria tradicional se puede demorar un mes, por medio de una agencia inmobiliaria digital se puede realizar en máximo 2 días.

En definitiva, los usuarios han cambiado, sus prioridades son diferentes y por eso las empresas son cada vez más digitales y buscan que la experiencia de usuario sea cada vez más fácil y en menor tiempo. 

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